Durante el año se ejecutaron $523.005.000 distribuidos en siete líneas estratégicas, entre las que se destacan el fortalecimiento de los bancos de forraje, el apoyo a cooperativas de pequeños productores, los créditos al sector ovino-caprino, el control de predadores y plagas, el plan sanitario ovino, las inversiones en captación y el financiamiento para la compra de reproductores, con una inversión de $47 millones.
Uno de los ejes centrales fue el fortalecimiento del banco de forraje, con una inversión de $200 millones que permitió asistir a municipios, comisiones de fomento y organizaciones rurales de toda la Región Sur, garantizando alimento para los rodeos frente a las consecuencias de las nevadas, incendios y eventos climáticos extremos.
En materia de sanidad ovina, se intervinieron 70 focos de sarna, con más de 52.000 ovinos tratados en distintos parajes y departamentos. Gracias al trabajo articulado con SENASA, el Ente Región Sur, municipios y comisiones de fomento, a fines de 2025 solo restaban ocho focos activos bajo seguimiento.

La política de control de predadores también tuvo un fuerte despliegue territorial, con pagos por pieles, capacitaciones a productores y la incorporación de más de 170 trampas específicas para el manejo del puma y el zorro colorado en localidades estratégicas.
Además, en 2025 se fortaleció la cadena de valor de la carne ovina, con abastecimiento a comedores escolares de la Región Sur y la habilitación de la planta de faena de Ingeniero Jacobacci para el ciclo 2. En este marco, se realizaron siete entregas y ventas al público en Bariloche, ampliando los canales de comercialización y el acceso al consumo de producción local.